En asuntos de diabetes hay que “pisar fino”

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Doris Pantaleón
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Santo Domingo

La persona que vive con diabetes debe revisarse los pies todos los días para detectar a tiempo cualquier lesión por mínima o insignificante que parezca.

Esa medida, junto al usar medias blancas, no cortarse las esquinas de las uñas; usar zapatos cómodos y no andar descalzo, podría representar un antes y un después para el paciente que vive con esta condición, que se estima está presente en el 13.5 por ciento de la población dominicana.

No descuidar ni abandonar el tratamiento, una alimentación saludable y evitar el sedentarismo, también forman parte de las recomendaciones que contribuyen con la salud de las personas que viven con diabetes, y sobre todo le alejan la posibilidad de sufrir una de sus peores complicaciones que es el pie diabético, causante  de amputaciones.

El pie diabético es una complicación de gran preocupación para especialistas, ya que  el 15 por ciento de los pacientes con diabetes desarrollan úlceras a lo largo de su vida, y si no son diagnosticadas y tratadas a tiempo puede llegar a uno de los peores desenlaces, que es la amputación de un dedo, el pie y muchas veces la pierna completa, lo que afecta no sólo al paciente sino a toda la familia.

Luego de una amputación, la mortalidad se incrementa en los primeros cinco años para ese paciente, mientras se afecta todo el entorno familiar.

Las consecuencias de esas lesiones y la forma de cuidar los pies fueron descritas por separados por dos conocedores de esa realidad, los doctores Nalini Campillo, coordinadora de la Unidad de Pie Diabético del Hospital General de la Plaza de la Salud (HGPS); Víctor Cabrera, cirujano del hospital Marcelino Vélez Santana.

Para la doctora Campillo se hace necesario poner atención al pie diabético,  y crear conciencia en todos los estamentos de la sociedad  para reducir el alto riesgo económico y social de una lesión en los pies.

Su mensaje va dirigido al paciente, al médico, a la familia, a las autoridades de salud y de la seguridad social.

Al paciente, explica se le debe enseñar lo que puede hacer por sí mismo y empoderarlo. Para ello, señala el profesional de la salud  debe  conocer al paciente. Debe acudir a su médico ante cualquier lesión, ampolla, corte, grieta, fisura, marcha oscura debajo de una dureza, pinchazo, entre otras lesiones.

“Debe preguntarle por su estilo de vida,  su entorno, sus creencias y costumbres, conocer sus zapatos, su apego al tratamiento médico, su estado metabólico actual, su nutrición, sus niveles de educación sobre el cuidado de la diabetes y los pies y así reforzar lo positivo, modificar lo negativo y poder ayudarle a crear  nuevas metas de salud”, indica como mensaje dirigido a los profesionales de la salud.

El médico y personal de salud, agrega la estudiosa del tema, debe preocuparse por conocer y aprender todo sobre la prevención y control de esa complicación  para enseñar y tratar de manera oportuna al paciente, sin importa la fase del desarrollo del pie diabético.

La familia, dice la especialista, debe estar dispuesta a ayudar según las circunstancias en que se encuentre el paciente.

Por su parte, el sistema de salud y  seguridad social debe jugar su rol de educación, prevención y de garantizar el  acceso a la atención del paciente según la etapa en que se encuentre. Sugiere que los zapatos ortopédicos y plantillas, deberían de venderse a bajo costo en las farmacias del pueblo.

“Lo primero que debemos hacer al tener un paciente frente a nosotros es evaluar el riesgo que tiene de desarrollar una úlcera. No todas las personas con diabetes mellitus tienen el mismo riesgo de sufrir pie diabético, unos más, otros menos, pero el riesgo existe”, explica.

De ahí que entiende que no basta con suponerlo, hay que evaluar al paciente y plasmarlo por escrito desde el momento mismo en que se diagnostica la diabetes, y se debe referir el paciente a una Unidad de Pie Diabético antes de que aparezca al úlcera.

Manejo difícil.
El doctor Cabrera recuerda que por lo general las úlceras en los pies inician pequeñas, pero van creciendo rápido. Se manifiestan con fiebre, cambio de color en el pie y pueden empezar con una picazón en caso de las vasculares.

Al paciente perder la sensibilidad se puede provocar una herida y no darse cuenta, por lo que se recomienda en pacientes con diabetes usar medias blancas para notar rápido cualquier problema; revisarse los pies como rutina cada día al levantarse y al acostar, y acudir al médico de inmediato ante cualquier cambio.

En su opinión, el paciente con diabetes llega a esa complicación de infecciones e incluso amputaciones  porque no se le da la atención debida, porque no se entiende la magnitud ni la complejidad de su manejo.

Recrea esa afirmación, señalando que cuando a un paciente se le amputa una pierna, en el 85 por ciento de los casos antes de los tres años hay que amputar la otra, lo que reduce su sobrevida a no más de cinco años.

Cabrera está convencido que lo primero es la prevención, pero que para aquellos pacientes que se complican, el país debe garantizarle la atención, tomando en cuenta que  hay terapias alternativas que funcionan con éxito. No obstante explica que no todo paciente con pie diabético necesitará la misma intervención, por lo que el criterio clínico del médico juega un papel preponderante.

Reveló que en un estudio de costo-beneficio que realizó, se estableció que diariamente un paciente con pie diabético gasta diario para acudir a la cura un promedio mínimo de 1,850 pesos, con riesgo de reinfección, mientras que el uso de los medicamentos de alto costos que existen salen por un tercio del costo general extrapolado a dos semanas. Los pacientes con más tendencia a ser amputados son de 25 a 55 años de edad, edad productiva.

FACTORES DE RIESGOS 
Los especialistas coinciden en que los factores de mayor riesgo de desarrollar una úlcera son la presencia de Neuropatía periférica; deformidades en el pie (Juanetes, dedos en garra, presencia de prominencias óseas) y presencia de micosis superficiales como onicomicosis, interdigitales, plantares o dorsales, uña encarnada.

Mensaje para el paciente
ZAPATOS IDEALES
Los ortopédicos y las plantillas deberían de venderse a bajo costo en las farmacias del pueblo, considera el especialista.

SISTEMA DE SALUD y seguridad social debe jugar su rol en la educación y prevención y así garantizar el acceso a la atención del paciente según la etapa en que se encuentre

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